Santoña                                   4..Servicios. 3          4.Fotos.3

Santoña, cuna del navegante Juan de la Cosa, es en la Edad Media un pueblo marinero, dedicado al cabotaje y a la pesca, especialmente de bajura, con importante actividad en la construcción y reparación naval.

En el siglo XVIII la Armada se establece en Santoña, instalando un importante astillero para la construcción de navíos de guerra.

Durante la Guerra de la Independencia es invadida por las tropas napoleónicas, siendo el último reducto francés en ser expulsado del Cantábrico.

En 1.842, por Orden Real, se convierte en Plaza Fuerte de Segunda Categoría, levantándose las fortificaciones que hoy vigilan la bahía, y se configura el actual trazado de sus calles.

Hoy en día, Santoña es uno de los puertos pesqueros más importantes del Cantábrico, con una industria conservera de merecida fama y un incipiente núcleo turístico.

 

Es de destacar la Iglesia de Santa María del Puerto, declarada Monumento Nacional y construida, sobre los restos de un antiguo monasterio, en el siglo XIV. Entre otros monumentos, el Palacio Duque de Santoña, el Palacio de Chiloeches, y los fuertes de Napoleón, de San Carlos y de San Martín.

En sus orillas tiene dos playas; Berria, abierta al Cantábrico, amplia y con dunas, y San Martín, pequeña cala formada por una estrecha franja de arena a lo largo de la desembocadura de la ría, y del paseo marítimo, frente a la Reserva de Las Marismas, el más importante humedal de la cornisa cantábrica, hábitat natural de multitud de especies  e importante paso de aves migratorias.