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Potes, es la capital de la
comarca de Liébana, al suroeste de Cantabria.
Comunica con la meseta por
el puerto de San Glorio, .y con el
resto de la región por el Desfiladero de la Hermida. En
sus inmediaciones las cimas de los Picos de Europa superan los 2000 m de
altitud, pudiéndose ascender al macizo central desde el teleférico de Fuente
Dé. Paseando por sus calles medievales, entre edificios centenarios,
nos topamos con la construcción más característica de Potes, La torre del
Infantado, obra del siglo XV donde actualmente se ubica el Ayuntamiento. Son, también, monumentos de máximo interés la Torre de Orejón de
Lama y la iglesia gótica de San
Vicente, al igual que las ermitas Virgen del Camino, San Cayetano y Virgen de
Valmayor, y el convento de San Raimundo, y las torres de Calseco, San Pedro y
Osorio, o, en sus proximidades, otros monumentos lebaniegos, |
como el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, la iglesia de
Santa María de Lebeña, el Monasterio de Piasca, la Torre Medieval de
Mogrovejo y la iglesia de Cosgaya. Hay que destacar en Liébana su accidentada geografía, donde
preciosos valles verdes conviven con altas cimas nevadas y profundos
desfiladeros y cañadas. Ascendiendo a Fuente De, mediante el teleférico, salvamos un
desnivel de 1000 m, pudiendo disfrutar de una magnífica vista desde su
mirador. Otra visita aconsejada es la de Tresviso, un pueblecito en el
corazón de los Picos de Europa, al que se puede acceder por carretera o, para
los más atrevidos, a pié por el impresionante desfiladero, con desnivel de
500 m, que le une con Urdón. Es ésta la aldea donde, en sus cuevas, se
fermenta el auténtico y tradicional queso azul de Tresviso, hoy con
denominación de origen Bejes-Tresviso. Pontes. como la denominaban los
romanos, tiene un origen milenario, pero es en el siglo VIII, reinando Alfonso
I, cuando se crea la población, abarcando ambas orillas del río. |
Durante los siglos XIII y XIV, Potes
fue considerada villa, con las concesiones reales que esto representaba. El
siglo XV, se caracteriza por las luchas de poder, a las que pone fin el rey Juan II, cediendo
el territorio, por decreto, al Marques de Santillana, Duque del Infantado,
hasta que en el siglo XIX se constituye como ayuntamiento. En el siglo XIX, la Guerra de la
Independencia dañó gravemente sus edificios y calles. De su cuidada
reconstrucción nos queda el Potes de hoy. Su gastronomía está especialmente
marcada por la utilización hortalizas y otros productos del país. Su plato
más típico es el cocido lebaniego, siendo muy apreciados sus guisos de caza y
pesca de río Entre sus productos autóctonos
debemos destacar el Orujo de Liébana, aguardiente de alta calidad, el
Tostadillo, vino aperitivo de dulce y suave paladar, y una amplia variedad de
quesos. Entre las muchas actividades que se
pueden practicar en Liébana, son de destacar, principalmente, el senderismo,
el piragüismo, la escalada, el parapente, rutas a caballo o quad y la caza. Potes celebra varias fiestas al año,
además de ferias de ganado, siendo la fiesta grande La Santísima Cruz, el 14
de septiembre. |